Archive for marzo, 2012

29 de marzo de 2012

NOS VEMOS EN EL PRÓXIMO SILENCIO de A3

Nos vemos en el Próximo Silencio
La mañana de domingo pronosticaba un día más de esos en que la noche anterior te has dejado llevar por la mediocridad de la vida y de los que creen ser felices en ella, te reinventas y te fundes entre el humo, la música, el alcohol y la búsqueda del calor de unos brazos disfrazada de mera búsqueda de sexo, por aquello de continuar dando credibilidad a esa superficialidad que llevas mostrando todo el tiempo. Decepción. Insatisfacción. Resaca de todo aquello añadida al desasosiego que produce la improductividad de un domingo así. Es en días como esos cuando el silencio se convierte en principio y fin de mi existencia; cuando en mi silencio viajo a través del tuyo inventando nuevos paisajes de emociones y convierto en bagaje la pesada carga de la que aun no me he podido desprender por completo. Es en mi silencio y en tu silencio donde quiero encontrarte. La mañana de domingo pronosticaba un día más de esos; sin embargo, me volviste a hacer leer tu voz.Es en mi silencio y en tu silencio donde te quiero encontrar

Julio 2009
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24 de marzo de 2012

TRANSFORMACION de A3

¿Cuánto tiempo permanecí así? No lo recuerdo. Extasiada, cruzando una y otra vez la fina línea que separa el más puro de los placeres del dolor más cruel que se puede experimentar; ¿Cómo imaginar que me arrastraría hasta su martirio?

Durante mucho tiempo llenó mi entrega con sus besos donde armónicamente se conjugaban amor y tortura, penetrando en mí con cada punzada. Nunca quise ver que un día clavaría sus colmillos, desgarraría mis entrañas y se apoderaría de mí. Su falsa cortesía fue lo que me dejó con vida, aparentemente con vida. Acababa de morir. Me vació para después mojar mis labios con la sangre que me había robado; ni al borde de la muerte puede negarme a la dulzura de su boca y así me condenó a la eternidad convirtiéndome en un cuerpo vacío que vaga atormentado, sin alma ni corazón, alimentándose con la sangre que los corazones de otros bombean.

Aun recuerdo el carisma de su mirada cuando le conocí, el suave tacto de su piel; su pecho en el que nunca oí el latido de un corazón. Aun recuerdo su borrosa silueta cuando al abrir los ojos le vi marchar.

Julio 2009

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